Gines Parra, el pintor almeriense amigo de Picasso que perteneció a la Escuela Española de París

Ginés Parra nace el 24 de enero de 1895, en el barrio de El Cucador (Zurgena) en la provincia de Almería, José Antonio Ramón Parra Menchón, conocido mundialmente como Ginés Parra. En 1901, emigro con su familia a Tremecén (Argelia), donde su padre trabajó como minero. 

 

La obra 'Mujer durmiendo' fue pintada por Parra en los años 40 / elalmeria.es

La obra ‘Mujer durmiendo’ fue pintada por Parra en los años 40 / elalmeria.es

Durante su infancia fue notable su habilidad por las artes manuales que demostraba modelando barro y dibujando, empleaba las pocas monedas que le daban en comprar papel y lápices. Pronto tuvo que dejar estas tareas propias de un niño para incorporarse al duro trabajo de la mina, junto a su padre y sus hermanos.

Siendo aún un adolescente, vuelve a emigrar, esta vez a Argentina, en compañía de Gines, su hermano mayor. Uno de los golpes más duros que sufrió fue la muerte de su hermano Ginés, por el que sentía un gran cariño y admiración.

Ginés Parrra Autorretrato

Ginés Parrra Autorretrato

En 1918 viaja a Nueva York, donde acude a la Escuela de Bellas Artes, firma con el nombre de Gines Parra en recuerdo y homenaje a su hermano desaparecido, ya todos le conocerán por ese nombre. Subsiste y se paga los estudios realizando los trabajos más duros.

En 1920 llega a Francia, el que iba a ser un referente de la pintura en la llamada Escuela Española de París, Gines Parra, continua sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes, se codea con pintores de la talla de Picasso, al que le llego a unir una gran amistad y expone sus obras en la Sociedad de Artistas Franceses, en el Salón de Otoño y en el Salón de los Independientes. Hace su primera exposición individual en las Galerie des Taureaux en 1927

En 1931 los periódicos europeos se hacen eco de su talento y comienzan a proliferar los artículos elogiando su obra. Expone en importantes galerías de diferentes ciudades europeas (Praga, Estocolmo, Bruselas…

En el verano de 1936 Ginés Parra vuelve a España, donde se alinea con el bando republicano. Detenido en 1938 ingresa en prisión, de la que consigue salir gracias a la ayuda de Pancho Cossío, pudiendo regresar a París, donde sigue pintando.

Para su exposición de 1946, su galerista, tuvo que alquilar la Galería Maratier de la Place Vandome, al quedársele la suya pequeña para albergar todos los cuadros. La muestra del artista almeriense, supuso un clamoroso éxito y se vendió entera. Posteriormente, hizo dos viajes por América Latina y se le organizó otras exposiciones entre ellas la de la Galería Witcomb de Buenos Aires. Sus obras se venden bien, esto le permite adquirir cuadros de otros pintores de su época: Picasso, Edgar Degas, entre otros. En 1948 celebra grandes muestras en las galerías Breteau y Monatler. Sin embargo, un revés económico le hace vender su colección. Vuelve el éxito y hace una serie de exposiciones en Buenos Aires, Sao Paulo, Lima, Mexico y La Habana.

En los últimos años, Gines, sufre otro revés económico y tiene que vender su colección de cuadros. En 1959 vuelve a París y expone en la galería Trouche con Picasso y en Bretaña con Oscar Dominguez. Ese mismo año, cae enfermo, le diagnostican un cáncer y es hospitalizado en la clínica Rothschild de París. Enfermo y sin dinero, es su amigo Picasso el que le ayuda anímica y económicamente.

Muere en dicha clínica, el 19 de abril de 1960, sin llegar a conocer la Sociedad de Amigos de Parra que fundó, entre otros, Pablo Picasso. Rafael Alberti le dedicó unos versos. Su cuerpo reposa en el cementerio de Saint Thome, en Francia. El mismo año el salon de los Independientes organiza una exposición retrospectiva de sus obras. la primera exposición en Madrid no se la hacen hasta marzo de 1974.

Parte de su obra figura en alguno de los más prestigiosos museos del mundo, grandes coleccionistas y coleccionistas particulares, como la de la familia de Agustín Rodríguez Sahagún, que en vida del ministro se expuso en el ayuntamiento de Zurgena.

Como reconocimiento a tan ilustre hijo, el ayuntamiento de Zurgena inauguró un parque publico con su nombre. También se puede ver, en la barriada de El Cucador, una placa conmemorativa, en la fachada de la casa que le vio nacer.