Almería, cuatro estaciones en un solo día

Tierra de contrastes donde en apenas una hora se puede pasar de la playa al único desierto europeo o a verdes bosques de montaña

Para los que piensen que la búsqueda de un destino perfecto es una tarea casi imposible quizá no conozcan Costa de Almería. Tierra de contrastes donde en apenas una hora se puede pasar de la playa a las cumbres más altas, del único desierto de Europa, el de Tabernas, a espesos y verdes bosques de montaña. Y es aquí, en el interior de la provincia, donde el turista y el viajero pueden hallar un mundo de posibilidades ligado a su más acentuada característica: la diversidad y la amplitud de opciones en las que el turista puede perderse. En la hoja de ruta de la Diputación de Almería, la promoción del interior de la provincia es uno de sus principales bastiones. Rutas de senderismo, visitas guiadas por su patrimonio más espectacular, difusión de la cultura y tradiciones de la provincia o la promoción de sus productos agroalimentarios a través de la marca ‘Sabores Almería’ en el año en el que Almería será capital gastronómica, son algunas de las premisas que lleva en la maleta en cada acción en la que participan en ferias y jornadas profesionales, dentro y fuera de nuestras fronteras.

Entre los atractivos que hacen única la oferta del destino Costa de Almería y que se han configurado como la mejor tarjeta de presentación en cada una de sus acciones promocionales destacan desde pueblos blancos en plena sierra, bosques milenarios, un desierto irrepetible, espectaculares y casi salvajes nacimientos de ríos, cumbres nevadas, sol, arena y un inmenso mar azul.

Pero no hay que perderse en la inmensidad y conviene poner rumbo al corazón de la provincia. En el viaje al interior son parada obligatoria los pueblos de la Comarca del Almanzora, en los que destacan entre sus mayores atractivos el entorno natural de la Sierra de los Filabres. En él es posible practicar un sinfín de actividades deportivas como el senderismo, el barranquismo o la espeleología. Además, esta comarca destaca por contar con una floreciente industria del mármol, cuyos materiales han formado parte de monumentos tan importantes como la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba o el Monasterio del Escorial y que han terminado por conformar una propuesta turística tan sólida la industrial, que aprovecha el trabajo milenario que se desarrolla en sus canteras para mostrar al visitante los secretos que encierra el preciado ‘oro blanco’.

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