Diez razones para perderse por Almería

Clima, naturaleza, cultura, playas y desierto son algunos de los motivos que convierten el viaje a Almería en una experiencia única

En este mundo globalizado, resulta clave encontrar destinos que permitan al viajero vivir una experiencia única y motivadora. Sin irnos muy lejos, Costa de Almería cumple con esas expectativas, con el buen tiempo prácticamente garantizado todos los días, también en invierno. Con esta baza, la aventura está garantizada y sobran las razones:

1. La Luz que impresiona a fotógrafos y directores de cine. Si hay un lugar en el que vive el sol es Almería, pues la provincia goza de un clima privilegiado durante todo el año que invita a vivirla al aire libre. Una premisa que ha cautivado desde tiempo inmemorial a amantes de la fotografía y profesionales del cine que escogen la provincia como plató natural para sus rodajes, películas, vídeos, anuncios y documentales.

2. Aguas cristalinas, de gran trasparencia, la gama de los azules se muestra en todo su esplendor en el recorrido por el litoral almeriense, tornándose de esmeralda a prácticamente azul añil. Son muchos los enclaves de la provincia que han hecho del Mediterráneo su gran aliado para sorprender año a tras año, a turistas y visitantes que vienen a la provincia en busca de su particular paraíso.

3. El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Reconocido como Reserva de la Biosfera y Parque Marítimo-Terrestre, Cabo de Gata es un enclave de gran belleza natural en el que la lava volcánica ha modelado columnas y montañas, dibujado acantilados e imposibles arrecifes, tallado en rocas calas recónditas, playas vírgenes y un perfil costero en el que se asoman algunos de los pueblos con más encanto del sur del país.

4. La Alcazaba. Balcón desde el que observa al puerto de la capital y engarzado en un monte de pura piedra a casi cien metros de altura se ubica la Alcazaba de Almería. Todo un emblema histórico y monumental que conserva en la actualidad recintos árabes y cristianos en un entorno único como es el Barrio de la Medina. El primero de la larga lista de monumentos que seducen al visitante a su llegada a Almería y que van completando la Catedral Fortaleza, sus castillos, aljibes, antiguas mezquitas reconstruidas a iglesias y vestigios que dan buena cuenta de la importancia que ha tenido históricamente la provincia como encrucijada de culturas.

Las otras seis razones las puedes encontrar en La Razón