Los seis faros más bellos de la costa salvaje de Almería

Desde El Ejido hasta Carboneras se puede trazar una ruta en coche que va en busca de estas atalayas desde las que se vigilaba a los piratas

Faro de Cabo de Gata /Andrés Campos

El Ejido y Roquetas son pueblos de Almería famosos por sus muchos invernaderos, un mar de plástico del tamaño de 30.000 campos de fútbol que, según los astronautas, es la única obra humana que puede distinguirse a simple vista desde el espacio (y no la Muralla China, como suele repetirse). Por eso sorprende hallar a caballo entre ambos municipios un paraje natural como el de Punta Entinas-Sabinar: 15 kilómetros de dunas costeras, charcas rebosantes de aves y playas del primer día del mundo, donde arranca esta ruta que recorre la costa salvaje almeriense.

FARO DEL SABINAR

Al primer faro de esta ruta se accede caminando por una pista vedada al tráfico de 1,3 kilómetros de longitud que sale por la carretera más próxima a la costa, a medio camino entre Almerimar (El Ejido) y Roquetas. Una pista perfecta para pasear con el primer y el último sol viendo ánades, fochas y flamencos. Una curiosidad: John Milius rodó aquí la mayor parte de Conan el Bárbaro. Tan salvaje era (y sigue siendo) este lugar. No olvides los prismáticos para observar las aves y el repelente de mosquitos. Si quieres más actividad, la empresa Enrutados (enrutados.es) organiza rutas en bici por el paraje natural y Aquatours (aquatoursalmeria.es) inmersiones en los fondos cercanos, donde abundan los congrios, las morenas y las praderas de posidonia.

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