El origen de los suelos áridos de Almería

Un estudio constata que la región, la más seca de Europa, se ha desertizado a lo largo de miles de años por la acción conjunta de múltiples causas y alerta de la grave amenaza que sufre hoy su biodiversidad.
Desierto de Tabernas

Desierto de Tabernas

La comunidad científica se encuentra dividida en lo que respecta a la aridez y desertificación del sureste de la península ibérica. No hay una respuesta sencilla a si el paisaje característico de la provincia de Almería es el resultado de un proceso más o menos reciente, histórico, o tuvo su origen en épocas prehistóricas. La razón es que no existe una sola causa que lo explique, sino múltiples.

Juan José Ibáñez, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y Rufino Pérez Gómez, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), lideran un equipo que ha estudiado la génesis de los paisajes áridos y desérticos de Almería a lo largo del tiempo, especialmente en lo concerniente a suelos y vegetación. Ambos explican que «siempre es posible que un ambiente sea más árido o desértico». Y señalan, a modo de ejemplo, que el desierto almeriense de Tabernas no es Atacama, situado en el norte de Chile, «el territorio más árido del mundo y en el que, a pesar de todo, siguen habitando formas de vida muy interesantes».

El equipo ha publicado ya una parte de sus conclusiones en la revista Land Degradation & Development. El estudio constata que Almería es un desierto formado a lo largo de los últimos 9.000 años por la acción conjunta («simultánea o secuencial, pero posiblemente sinérgica») de una fisiografía idiosincrásica, cambios climáticos pasados, seísmos, desastres naturales actuales como los que produce la gota fría y la intervención milenaria del ser humano, especialmente a través de la explotación minera.

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