La Condesa de Albox de Sorolla, la historia de un retrato ‘almeriense’

“El retrato de la condesa de Albox está pintado por Sorolla en su época de plenitud expresiva”

El retrato de Doña Carmen Avial y Llorens, condesa de Albox, pintado por Joaquín Sorolla en 1905, es la obra pictórica más importante de todo el patrimonio radicado en la provincia de Almería. Quien estas líneas escribe tuvo, hace una década, la suerte y oportunidad histórica de incorporarlo a los fondos permanentes del Museo Ibáñez de Olula del Río. Desde entonces ha llovido mucho y otras muchas pinturas importantes también se han sumado a nuestras colecciones, pero la incorporación de esta obra supuso para nuestra institución una pista de despegue fundamental.

Doña Carmen Avial y Llorens (1845 – 1916), perteneciente a una acaudalada familia de negocios de Madrid, casó con Manuel Eguilior y Llaguno, personaje fundamental de la Restauración, diputado liberal en Cortes por Santander y después Ministro de Hacienda, de Salud Pública y de Bellas Artes. Tras las inundaciones de 1891, que devastaron Albox y otros lugares de la provincia de Almería, la regente María Cristina nombró en 1893 a Manuel Eguilior Alto Comisionado para el reparto de las ayudas y socorros estatales. Eguilior permaneció desempeñando esta tarea en nuestra tierra hasta 1903. Supervisó las obras de construcción del muro de contención de la rambla de Albox y, entre otras cosas, llevó hasta la plaza del pueblo el agua para consumo. Se colocó entonces la fuente de mármol que aún permanece. Tras su regreso a Madrid, y en reconocimiento a la labor realizada, Alfonso XIII le distinguió con el título de Conde de Albox. Manuel Eguilior se construyó entonces, en Limpias, su pueblo natal, una mansión palaciega que en la actualidad es Parador de Turismo. Para decorarla encargó en 1905 a Joaquín Sorolla y Bastida  un retrato de su esposa de cuerpo entero y a tamaño natural (180 x 130 cms), y tres años más tarde, en 1908, el suyo propio, de medio cuerpo y tamaño sensiblemente inferior, que aún permanece en propiedad de sus descendientes. El matrimonio no tuvo hijos, pasando el título nobiliario al hermano de Don Manuel y después a los descendientes de éste.

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